Los primeros adoradores de Jesús en la noche, son María y José: personas modestas. Y en seguida, avisados por los ángeles, acuden a adorarle unos pastores: gente humilde. Más tarde, conducidos por la estrella, llegaron los «magos», grandes personajes... Y así viene a ser siempre. Unos humildes y otros poderosos, pero siempre personas con el corazón sencillo y dispuesto a adorarlo.
Ante Jesús Sacramentado hemos de expresar en primer lugar nuestra fe. En el Sagrario se nos entrega Jesús bajo las especies del pan. Nos espera y desea que vayamos a verle. Cuando estamos delante de Él está esperando que le digamos que le amamos, que le contemos “nuestras cosas”. siempre está dispuesto a escucharnos.
Muchas personas, en momentos de crisis, de problemas, van al psiquiatra (que cobra sus honorarios), Jesús no cobra nada, nos lo da todo gratis. Podemos desahogar con Él nuestras penas, y también nuestras alegrías, siempre saldremos confortados al hacerle una visita. Mucho más cuando salimos de la Adoración. El tiene todo lo que nos falta y necesitamos.
Paseate por nuestra Web y conoce los detalles para ser adorador o adoradora. Todo el tiempo que estemos adorando al Señor, al final de nuestra vida nos lo encontraremos multiplicado. Él siempre da el ciento por uno.
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CON MARÍA LOS 365 DÍAS DEL AÑO
En estos tiempos tan difíciles en que estamos, es cuando más debemos recitar esa hermosa oración que tantos santos y tantos papas han proclamado:
EL SANTO ROSARIO.
Creación de la página: 20 nov.2009
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